martes, 29 de septiembre de 2009

The Impossible Quiz Deluxe

Impossible-Quiz«Siento haceros esto» dijo quien mandó este juego a MeFiThe Impossible Quiz Deluxe. Se trata de un juego de lógica que raya entre lo difícil y lo imposible, que se salta las normas y hace continuos juegos y «metajuegos» de palabras... muchas se resuelven interpretando la pregunta literalmente. Aparte de eso hay que tener mucha imaginación, saber algo de inglés... o verse abocado al fracaso. Es, en definitiva, un juego cabroncillo por calificarlo con una palabra adecuada.

Conviene echar un vistazo antes a las instrucciones para entender un par de detalles importantes (cómo «pasar» preguntas y las preguntas con tiempo limitado). Existe también la versión light en The Impossible Quiz - Lite... «sin música de Rocky». En su momento yo no conseguí pasar más allá de la pregunta #15 después de unas diez partidas, pero nos escribió gente que había llegado a la #41 e incluso más allá. Al empezar cuentas con «tres vidas» y se pueden conseguir algunas tarjetas estilo «paso-palabra».

Nota: Para los desesperados, en el hilo original de MetaFilter un tal Rhombold publicó las primeras 102 respuestas correctas, lo cual no quiere decir que el maldito juego acabe ahí... simplemente que se cansó al llegar a ese punto.
{Publicado originalmente en Microsiervos en febrero de 2007.}

martes, 22 de septiembre de 2009

Ideas para mejorar la gestión del tiempo (I)

Gestión del tiempo

Decir que gestionar eficazmente nuestro tiempo es una las claves para ser productivo, no es precisamente descubrir la pólvora. Dado que, en los tiempos que corren, cualquier ayuda en este sentido puede ser bienvenida, que estamos todavía con la vuelta de vacaciones reciente y que aún es posible que nos queden ganas de intentar cosas nuevas para mejorar nuestras habilidades, he preparado esta entrada con algunas ideas para gestionar mejor nuestro tiempo, basándome en la que propone Cameron Chapman en Smashing Magazine.

Existe gran cantidad de literatura y blogs (El Canasto) sobre sobre gestión del tiempo, incluso es un tema que ya hemos tratado en Pymes y Autónomos en alguna ocasión (Diez consejos para la gestión del tiempo¡Gestiona tu tiempo y aprovéchalo!), pero no quiero dejar escapar una de las entradas sobre el tema que más me han gustado estas últimas semanas ¿Te atreves con ellas? A continuación, tras el salto, comienza la lista de recomendaciones.


1) Organizarse
Es interesante disponer en nuestro lugar de trabajo de medios adecuados para clasificar la información. En el caso de la documentación, podemos pensar en carpetas, bandejas, estanterías,… Si nos vamos a nuestro ordenador, lo mismo, pero de manera virtual. Prueba diferentes sistemas hasta que hayas encontrado el que mejor se adapte a tus necesidades: Una carpeta por proyecto, por tema,… Mover los archivos de un proyecto completo a otra ubicación.

2) Separar el espacio de trabajo de todo lo demás
Salvo para unos pocos privilegiados que se concentran en cualquier sitio, seamos claros: Es fundamental disponer de un espacio para trabajar. Si trabajamos en una oficina es más fácil acotar este espacio que si lo hacemos en casa, donde nos costará algo más de esfuerzo encontrarlo. Una mesa de trabajo, aprovechar una habitación que no estamos usando o entrar en “modo trabajo” cuando estemos en este lugar, nos ayudarán a ser más eficaces a la hora de ponernos manos a la obra.

3) Aprovechar las herramientas de gestión del tiempo que tienes a tu alcance
Tenemos multitud de herramientas sencillas que nos ayudarán a organizarnos mejor. La combinación del calendario con una lista de tareas suele dar bastante buen resultado a la hora de organizarse, así no se nos pasará ningún evento o fecha importante, además de tener organizadas nuestras citas y tareas. Podemos soportar esta gestión en “modo papel” en una agenda, o usar alguna de las aplicaciones a nuestra disposición, tanto online (Remember the Milk, Google Calendar,…) como de escritorio (Outlook).

4) Fijarse metas realistas
Marcarse metas, al más puro estilo de una competición ciclista, es una práctica más que recomendable a la hora de gestionar nuestro tiempo. Si nos marcamos metas, es más fácil saber realmente lo que es importante, como diría Steve Jobs, los puntos que hay que ir uniendo para llegar al objetivo. Ah, eso sí, las metas deben ser realistas, ya sabemos que si nos dejamos llevar por la imaginación, somos capaces de llegar a la luna en un día.

5) Fijar plazos razonables
Además de las metas, es interesante marcar plazos para acometer el trabajo. Puede que nos los marquen nuestros clientes o nuestro jefe (al fin y al cabo, es otro cliente más), pero en cualquier caso, siempre ayuda tener un plazo marcado para finalizar cada tarea, ya que nos obliga a estar concentrados en ella y no perdernos por el camino o quedar a la deriva.

6) Planificar a largo plazo
Mantener un plan a largo plazo (mensual, bi-mensual, trimestral, anual,…) nos ayudará a tener una visión global del trabajo que estamos realizando a lo largo del tiempo. Marcar los hitos principales sobre este calendario o las citas importantes, nos proporcionará una valiosa información en todo momento con un simple vistazo. Usar colores o formas diferentes ayuda a verlos mejor.

7) Priorizar
Priorizar, priorizar, priorizar,… siempre. Si tenemos una lista de tareas para realizar, debemos acometerlas por orden de prioridad. De nada vale que hayamos dejado la bandeja de entrada del email completamente limpia a primera hora, si lo que teníamos que haber hecho era enviar un correo importante a un cliente o a un compañero de trabajo o hacer una llamada telefónica. Primero, antes de nada, lo más importante. Usar un sistema visual, de tal manera que nos ayude a resaltarlo por encima del resto, mejora nuestra capacidad de establecer prioridades. Sí, ya sé lo que estáis pensando muchos en este momento ¿Hago antes lo importante o lo urgente? Si alguien tiene una respuesta, ahí están los comentarios y la entrada de Remo, porque yo creo que depende de cada uno.
Otra buena idea en este sentido es organizar nuestra bandeja de entrada de correo. Yo lo que hago es desviar los emails menos importantes para que no lleguen a la bandeja de entrada, sino a una carpeta (etiqueta) diferente, que consulto con menor frecuencia. Gmail, el Outlook y muchos otros clientes de correo permiten gestionar esto con bastante solvencia.

Bien, hasta aquí llega la primera parte. Para no hacer demasiado extensa la entrada e ir por partes, mañana saldrá publicada la segunda. Quizá ahora sea un buen momento para reflexionar y revisar cómo estamos con respecto a los 8 puntos anteriores. Lo dicho, mañana, más.

Vía | Smashing Magazine
Imagen | Temari 09

The Missile Game 3-D

Missile Game 3D
Diversión: 5/5 estrellas: viciante y estresante, ¡cuidadín! Dificultad: 4/5 estrellas: muy difícil
The Missile Game 3-D es un adictivo juego de habilidad en Flash, de acción vectorial. Aunque por el nombre pudiera pensarse que es una reencarnación del mítico Missile Command de Atari, en realidad se aproxima más a la fase 2 del no menos mítico y también vectorial Star Wars. Hay que llevar la nave, manejándola en perspectiva subjetiva, por los túneles tridimensionales sorteando todos los obstáculos, que cada vez son más enrevesados.
(¡Gracias por el enlace, Matías!)
{Publicado originalmente en Microsiervos en noviembre de 2006.}

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Me and the Key

Me-And-The-Key
Diversión: 3/5 estrellas: simpático y enigmático Dificultad: 2/5 estrellas: a usar el instinto gamer
A buscar las llaves: Me and the Key. Todo tiene su lógica y a veces un punto de… sorpresa.
(¡Gracias por el enlace, Swibel!)

martes, 1 de septiembre de 2009

Cómo comenzar a reproducir un vídeo de YouTube en un punto concreto

Igual esto es más viejo que el TBO o bien conocido, pero lo he descubierto ahora y me ha parecido interesante: cómo enlazar a un momento concreto de un vídeo de YouTube.
Basta como indicar el minuto / segundo a continuación del parámetro #t= en la URL o dirección del vídeo, de este modo,
El enlace de arriba iniciará la reproducción del vídeo de Top Gear directamente en el minuto 6 y 10 segundos con respecto a la duración total desde el inicio.
# Enlace Permanente

lunes, 27 de julio de 2009

Cómo triunfar en un proyecto de Internet, de Rodolfo Carpintier

Rodolfo Carpintier Santana es el Presidente de DaD - Digital Assets Deployment, una incubadora de negocios en internet.

DaD invierte entre 50.000 y 200.000 Euros por empresa y solo en aquellas que, a pesar de tener una inversión minoritaria (entre un 5 y un 25%), cuente con un peso específico frente a su dirección que le permita estar muy al día de lo que la participada hace en cada momento.

En Baquia ha ido publicando por entregas los capítulos del libro "Cómo triunfar en un proyecto de Internet". Aquí tenéis la lista completa:

El método del charco y su antídoto, el hombre-corcho

hombre corcho
Primero fue este post mío dedicados a los pagafantas empresariales en este mismo blog. A continuación Remo dedicó un post a los pagafantas laborales, a los trabajadores iluminados y posteriormente al chico de los marrones. tengo la impresión de que fueron posts bien recibidos, ya que curiosamente, y como señalaba nuestro lector Marcuss nos resulta fácil colgarle lo de pagafantas a los otros y asumir el rol de chico de los marrones. Algo de eso hay. Bueno, algo de eso y que todo el mundo tiene opinión sobre el tema, todos podemos hablar de nuestro particular Animalario de empresa.
Por ejemplo, discrepo ligeramente de Remo cuando habla de los pagafantas mandos intermedios. A mi los pagafantas me inspiran ternura, buscan lo que buscan pero no causan daño a nadie (bueno, a ellos mismos), incluso se esfuerzan un huevo. Comprendo perfectamente lo que Remo quiere transmitir pero me duele lo de pagafantas, que creo que esta más cerca del chico de los marrones que de ese mando intermedio chusquero. Yo diría que esa suerte de sargento Arensibia, en muchos casos, puede hallarse retratado en lo que un jefe mío denominaba hombre-corcho. Pero para saber de que hablo primero hemos de conocer el método del charco como herramienta de gestión de los recursos humanos de una empresa.
Aquel jefe mío reconocía aplicar el método del charco para la gente bajo sus ordenes, especialmente para las nuevas incorporaciones (apostaba por la cantera). Su funcionamiento era bien sencillo: se coge al sujeto y se le arroja a un charco, entendiendo como charco un problema, cometido, o función X. Pongamos que en este caso concreto sea una responsabilidad de un Departamento. Nada de trainings, coachings, preparaciones ni moderneces de esas. Se limitaba a observar como chapoteaban. Unos, al cabo del tiempo hacían unos largos sorprendentes, relajados, habían estableció una zona de comodidad. Otros debían ser rescatados in extremis. Se ahogaban, el charco les superaba.
A los primeros, les volvía a coger al cabo de un tiempo, cuando se había cansado de verles tan sobrados, y les arrojaba a otro charco, es decir, otra responsabilidad profesional. Pero este charco era más profundo, de aguas más agitadas, más peligros. Y una vez más el charco hacia su proceso de selección natural. El charco y sólo el charco, ya que el nadador debía buscarse la vida.
En general he de decir que el método le daba buenos resultados. Formó una excelente camada de profesionales a un coste muy reducido. Pero, en la intimidad, reconocía que su método tenía un defecto, que era vulnerable. Y es que, y sonreía mientras lo afirmaba, su prueba del charca era ineficaz frente a los que que denominaba hombres corcho. ¿Hombre corcho, pregunté yo?
Si, el hombre corcho era una constante que se había encontrado a lo largo de su vida. Pocos, pero escogidos. Se trataba de gente con una inmensa capacidad de flotación, de mantenerse a salvo por encima de tempestades. Ojo, no eran auténticos profesionales, no destacaban por su capacidad, esfuerzo, implicación. No. Su única faceta conocida era su incapacidad para verse arrastrados al fondo del charco, basándose en el olfato, en una cierta mezcla de simpatía, de capacidad para no hacer que los demás se sintiesen agredidos, de falta de escrúpulos, de habilidad para el pasilleo y no para el trabajo, etc. El hombre corcho no era valioso para las organizaciones, todo lo contrario. Era gente que no se arriesgaba, no se mojaba (ni dentro del líquido elemento), y que era incapaz de mantener un rumbo, ya que, como buen corcho se limitaba a flotar a merced de las olas, dejándose llevar.
Tal y como cuento mi jefe era partidario de,una vez detectados, acabar con ellos. Y yo también. No se si alguna vez os habéis encontrando frente a uno de estos seres cuasimitológicos, pero andaros con ojo, que aportan poco y consumen mucho.
En Pymes y autónomos | Métodos de selección: el más complejo no es el mejorMétodos innovadores de selección: el método Gronholm
Imagen | Fraufrida