Mostrando entradas con la etiqueta Jerez de la Frontera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jerez de la Frontera. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de diciembre de 2010

José María López-Cepero y la cultura de los humanistas

FRANCISCO FERNÁNDEZ GARCÍA- FIGUERAS


ACABO de recibir la dolorosa noticia de tu muerte. Me cuesta aceptar la realidad, más aún cuando veía casi a diario tus ganas de vivir rodeado del cuidado de tus hijos y estando siempre atento a todo cuanto significase cultura movido siempre por esa constante que sólo poseen quienes siguen manteniendo un espiritu joven porque no aparcaron nunca la curiosidad, ese motor necesario para seguir viviendo en plenitud.

Cruza por mi imaginación en este instante una visión diáfana de lo que fue tu vida.Tu profesión, tu familia, siempre la sonrisa de tu mujer inundando tu casa, el soporte y la comunicación tan fluida con tus hijos y de otra parte tu interés desbordado por la cultura universal.

Recuerdo tu dedicación a instituciones benéficas  y sociales durante muchos años en una labor callada y fructífera y tu presencia en la prensa local primero bajo el seudónimo de Crispín, con aquella gracia innata de tus versos tan ocurrentes y tan bien traídos que eran un mosaico para el más colorista disfrute de tus ávidos lectores. Mas tarde aquellas ‘Cartas a Zambia’ de las que recibías puntual información de tu amigo Cipriano.

Pero en este momento, triste y apesadumbrado de tu ausencia, yo quiero reencontrarme contigo en la Academia, de la que eras el mejor de los amigos, reconocido así públicamente por el pleno académico, porque quiero despedirme del humanista y de su cultivo de la erudición.

El humanismo es mucho más gesto y conducta que, en su sentido estricto, saber. Tú, José María, eras humanista por tu olímpica serenidad, por el regocijo y también por la resignación aristocrática de tu alma. Por ser, en fin, conscientemente bueno, impregnado siempre de nobles sentimientos, de aquellos que afloran en los impulsores de la civilización. La comprensión, la generosidad, la tolerancia, son los espacios donde mejor se desenvolvió tu existencia.

Estamos necesitados de humanistas, de cultura universal. Aparquemos por un instante la erudición y ofrezcamos el agua a la tierra seca de nuestra mismidad. Lección que nos ofrecistes en vida, y que hoy en esta despedida, a vuelapluma, recojo en mi pensamiento que supistes fundir tu saber en tu personalidad y que nos dejastes la lección en la fragilidad de tus últimos años de lo hermosa que es la fecundidad de un humanista.
Descansa en paz.

"Me habré bebido El Majuelo"

Una breve conversación con el mejor 'embajador' inglés del sherry en el Reino Unido · "Mis nietos beben tanto jerez como yo; mis hijos algo menos"

No oculta su apariencia inglesa: hombre educado, conversador, atuendo británico de pajarita y una permanente sonrisa que le hace divertido, tan divertido que quien no lo conociera, pensaría que estaría riéndose del prójimo y los demás. Un cachondo mental. Julian Jeffs (1931, Sedley, Reino Unido) es un abogado apasionado por el sherry. Estudió ciencias naturales en Cambridge, hasta que consiguió un empleo en 1956 en Jerez, en las bodegas Williams & Humbert, donde aprendió el proceso de elaboración del vino. Ejerció a su vuelta al Reino Unido la abogacía, aunque logró dos años de excedencia para escribir su libro sobre el jerez y, al tiempo, dirigir la revista 'Wine & Food'. El pasado jueves volvió a Jerez para arropar la iniciativa de la compañía 'Drake & Friends', una iniciativa hecha realidad por los socios Joaquín Mateo y León Fernando del Canto, junto a la bodeguera Pilar Plá, para potenciar la presencia y consumo del jerez en el Reino Unido. Esta fue la conversación con los periodistas.

-¿Recuerda su primera visita a la ciudad?

-Estuve trabajando en Williams & Humbert durante meses. Allí aprendí mucho del jerez y del proceso de elaboración del vino. Estuve también en otras bodegas, como Rivero, la considerada más antigua. Descubrí de todo, hasta reliquias de la batalla de Gibraltar.

-¿Cómo llega al jerez?

-Mi padre tenía una bodega de vinos con 3.000 referencias en nuestra casa. Siendo un niño, le pedía que me diera un poco de vino. Y así lo hizo. Algo después le rogué que me diera lecciones en la bodega.

-La última vez que estuvo en Jerez prometió devolverle al lugar que le correspondía a los vinos de Jerez.

-Bien, ¿y no ha sido así? Mi libro 'Sherry' ('El vino de Jerez)' ya va por su quinta edición.

-¿Cómo era la sociedad jerezana que conoció?

-Cuando estuve aquí, la ciudad era muy próspera, muy aristocrática. Y ahora parece que es más democrática y parece que, como loca, corre para mantenerse. Y se mantendrá. La calidad de los vinos es tal que el mundo no tardará mucho tiempo en reconocer su excelencia. Debo confesar que mis nietos beben tanto sherry como yo; mis hijos algo menos.

-¿Qué explicación tiene la caída del consumo de los vinos de Jerez en el Reino Unido?

-Creo que los exportadores del jerez del pasado tienen mucha culpa en la caída del mercado británico. En mi libro, yo escribía cómo estaba pujante el mercado con las islas en 1895. Hasta el punto de que hubo un colapso. Entonces, más tarde, en 1900, comenzaron a exportar vino algo bajo en calidad. Escribí también que en los años sesenta, se estaba haciendo algo por el estilo de nuevo. Pero nadie tomó nota. Yo intentaba convencer a la gente de Inglaterra para que consumieran y se hicieran cargo de los mejores vinos de Jerez. Parece que aquí estaban haciendo caja y perdieron, otra vez, la reputación. 

-¿Existen muchas maneras para recuperar el consumo del sherry en el mercado británico?

-Se puede recuperar de muchas maneras. Una de las esperanzas en Inglaterra es el aumento de los bares de tapas y que más restaurantes españoles incluyan en sus menús la oportunidad de consumir el jerez en las comidas.

-¿Cómo bebe usted el sherry?

-Me tomo un fino o amontillado antes de la comida y termino con un buen oloroso. Y queso.

-¿Es el sherry el secreto de la longevidad?

-Tengo ya 79 años y aún no conozco las claves de la buena salud. Yo he bebido grandes cantidades de jerez. En todo este tiempo, he podido beberme 'El Majuelo'.

-¿Los ingleses están en deuda con nosotros a cuenta de Francis Drake?

-Yo siempre le llamo 'Francisco Draque', cuyo nombre era un terror para los españoles, que le llamaron 'el azote de Dios' por su crueldad con el enemigo. 'Draque' se llevó, en una de sus campañas, grandes cantidades de vino de Jerez durante el saqueo a Cádiz en 1587. Llevó el cargamento a la Corte y logró que se popularizara. De haber sido así, creo que nosotros hemos pagado la deuda en muchas ocasiones.

Bertín, en la berza de la diáspora

ALEJANDRO DAROCA

LA semana ha estado plagada de noticias que bien pudieran merecer un comentario y ocupar el contenido de esta sección. Por recordar está el caso de ‘los asesores municipales’ fichados a dedo tanto por Pacheco como por Pilar Sánchez, en claros casos de nepotismo, digan lo que digan los Tribunales, que tiene detrás la cortina de si Pedro Pacheco se presenta o no a las próximas elecciones, en función de estos fallos judiciales. Doña Pilar comenzó por embarrar la calzada y ahora le va a resultar difícil salir de esos lodos. No es menos preocupante la denuncia del PP sobre los datos aportados por la Cámara de Cuentas de Andalucía que señala que la ciudad de Jerez tiene un 400 % más de deudas que el resto de las poblaciones andaluzas de más de 50.000 habitantes, lo que dificulta de manera grave cualquier intento de refinanciación o de salir del agujero en el que este Ayuntamiento nos ha metido.


Tampoco estaría nada mal dedicarle unas líneas al premio recibido por González Byass, en Londres, como la mejor bodega del mundo en el año pasado, y ocuparse del   reconocimiento de la Unesco al flamenco como patrimonio de la cultura universal. Por cierto, ya he podido ver la película ‘Flamenco, Flamenco’ de Carlos Saura y se la recomiendo a cualquiera que se sienta atraído por este arte. Me resultó ilustrativa, digna, ligera y muy bella. Y también se podría comentar la larga entrevista con el nuevo presidente del Consejo Regular, del pasado domingo o el pase de Cajasol a Banca Cívica, huyendo de los garfios socialistas de Unicaja. Pero prefiero quedarme en asuntos de la jerezanía en Madrid y con vistas a un inmediato futuro. No es noticia, porque ya lo he leído en el Diario, pero ya saben que la Berza de Navidad de este año, de los Jerezanos en la Diáspora, estará dedicada a homenajear a Bertín Osborne. A mi me parece muy bien esta dedicatoria a un hombre que empezó por la canción, siguió por la venta de vinos, hizo de señor presentador de varios programas televisivos –siempre fue señor antes que presentador—y ha acabado en el gremio empresarial del sector alimentación, eso sin tener en cuenta su constante labor a favor de los niños discapacitados. Siempre apareció caballero, simpático, eficaz, atractivo y de buen tono. Tenemos amigos comunes, pero nunca he tenido la oportunidad de tenerlo cerca en cambios de impresiones, pero es de las personas que “caen bien” y hace de su andalucismo y de su jerezanía una especie de bandera como porta estandarte de su personalidad.
La cita es para el día 14, en convocatoria a todos los jerezanos que pisoteamos por Madrid y allí acudirán de buen grado más de centenar y medio de paisanos con la copa de jerez como identificación. Merece la pena recordar que para el día siguiente, el quince, es la convocatoria de las mujeres jerezanas, que cada año aglutina a más señoras de la tierra. Lo hacen bien, lo hacen con simpatía, hay menos personalismos y aunque no tienen ayudas especiales ni en precios ni en vinos -yo creo que hasta el Consejo Regulador duda en seguir como “donante”-  las señoras, de todas las edades y procedencia social, se lo pasan en grande. Creo saber que ya se ha invitado a esta convocatoria a nuestra parlamentaria jerezana, Mamen Sánchez y a la líder de la oposición municipal, María José García Pelayo.
La convocatoria de Jerezanos en la Diáspora cumple treinta y cinco años, lo que ya supone madurez, sabor añejo y recuerdos en la memoria de sus primeros organizadores y de muchos que se nos han quedado en el camino por simples razones de edad. ¡Hay que ver la cantidad de copas que han caído desde entonces!

Mauricio González-Gordon, emprendedor andaluz del año según 'Ernst & Young'

El presidente de González Byass coincidirá en febrero en Madrid con una veintena de aspirantes de toda España

Mauricio González-Gordon, presidente de González Byass, fue proclamado ayer, en la Casa Palacio de Salinas de Sevilla, finalista por la zona de Andalucía y Extremadura del XV Premio Emprendedor del Año 2010, organizado por Ernst & Young, en colaboración con el IESE, BNP Paribas.

Mauricio González-Gordon es miembro de la quinta generación de la familia y tataranieto del fundador de González Byass, Manuel María González. Tras trabajar en filiales españolas de multinacionales como General Motors y AT&T, fue reclamado para atender y modernizar la bodega familiar. En 1989 comienza a trabajar en la división en Reino Unido de la empresa. Desde entonces ha sido responsable de distintas áreas de negocio y, desde 2006, ocupa la presidencia de la compañía. González-Gordon es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, máster en Business Administration por Claremont en California y en Dirección de Empresas Agroalimentarias por el Instituto San Telmo.

González-Gordon coincidirá el próximo mes de febrero en Madrid con una veintena de finalistas de toda España, de donde saldrá elegido el Emprendedor del Año nacional, quien, a su vez, concurrirá al Premio Emprendedor del Año Mundial, en el que participan representantes de un total de cincuenta países.

Con más de 1.800 hectáreas de viñedos, la compañía bodeguera ha apostado también por la producción de vinos de calidad en las principales regiones vitivinícolas del país, como Bodegas Beronia, en La Rioja; Vilarnau, en el Penedès; Viñas del Vero, en Somontano; Finca Constancia, en Toledo y Finca Moncloa en Cádiz, haciendo que cada uno de estos vinos sea la verdadera expresión de la tierra donde están asentados, completando así la diversidad enológica española.

González Byass tiene presencia en más de cien países de todo el mundo, con distribución propia en España, Inglaterra y México y recientemente ha abierto oficinas en Shangai y Nueva York. Además, es un referente único en España del Turismo Enológico, ya que se ha convertido en la bodega más visitada de Europa contando con más de 230.000 visitantes al año.

Desde 1996, Ernst & Young pone en marcha el Premio Emprendedor del Año para reconocer públicamente la contribución de las compañías emprendedoras españolas como generadoras de empleo y riqueza, así como premiar el espíritu empresarial, el sentido de la innovación y la mejora de la gestión, sin olvidar el compromiso con la sociedad por parte de sus dirigentes. Los requisitos para optar al mismo son ser empresario, accionista y principal impulsor de los éxitos de la compañía que dirige. 

La tradición, la innovación y la constancia, así como el compromiso con sus colaboradores y el respeto por el medio ambiente son algunos de los valores que resumen la trayectoria de Mauricio González-Gordon. Su labor junto a la de otros emprendedores es hoy más necesaria que nunca ante una situación económica tan compleja como la actual", afirma José Pérez, socio responsable para Andalucía de Ernst & Young.

La 'diáspora' homenajea este año a Bertín Osborne

El cantante, ya arraigado en Jerez, se pasa a ser empresario

Norberto Ortiz Osborne, de nombre artístico Bertín Osborne, ha sido nombrado este año como protagonista e invitado de honor a la tradicional 'Berza de Navidad', que cumple sus 35 años y que, como es tradicional, tendrá lugar el próximo martes 14 de diciembre en el Casino Militar de Madrid (Gran Vía, número 13) bajo la organización de la asociación 'Jerezanos en la diáspora'. El acto dará comienzo a las dos y cuarto de la tarde en el lugar reseñado.

De arreglo a un comunicado, la organización ha valorado su trayectoria profesional como artista y, hace pocos años, como empresario, además de sus estrechos vínculos con Jerez. El precio del cubierto ha sido fijado en 26 euros. Las reservas pueden hacerse en el teléfono 91.432.23.27 para que la 'diáspora' cuente con las organización, solemnidad y hospitalidad de siempre. 

Ese mismo día 14 y poco antes, a la s 13,45, se oficiará una misa por los amigos y socios fallecidos en el Oratorio de la calle Caballero de Gracia, número 5.

Norberto Juan Ortiz Osborne nació en Madrid en 1954, aunque su vida ha estado de siempre ligada a nuestra ciudad, donde -gracias a Radio Jerez de la Cadena SER- pudo comenzar una brillante carrera como cantante. En Jerez conoció a Sandra Domecq Williams, con quien se casó y tuvo a sus hijas Alejandra, Claudia y Eugenia. Hace algunos años, Bertín ha dejado a un lado su entrega a la canción y se ha dedicado en cuerpo y alma a su nueva empresa 'Bertín Osborne Alimentación', que incluye vinos, gazpachos y aceites de su propia marca.

La 'fiebre' del vino tinto se expande ya por 15 bodegas en la 'Tierra de Cádiz'

Una jornada de los grupos de desarrollo rural y la Junta reúne a la mayoría de las 25 marcas de la zona presenten en el mercado

La 'fiebre' del vino tinto se expande como la pólvora por la provincia, donde en apenas siete años desde la implantación de las primeras varietales tintas ya hay 25 marcas en el mercado en condiciones de competir con los productos de las denominaciones de origen de vinos tranquilos más ilustres del país.

El auge de estos caldos ha movido a la asociación Cádiz Rural, en colaboración con la Junta y La Caixa, a organizar la Primera Jornada de Vino Tinto de la provincia, cita que se desarrollará el próximo día 24 en la Estación de Viticultura, donde el delegado provincial de Agricultura, Juan Antonio Blanco, presentó ayer la iniciativa.

Acompañado de los presidentes de la asociación Cádiz Rural y del Grupo de Desarrollo Rural de Los Alcornocales, Manuel García y Luis Romero, respectivamente, el delegado de Agricultura subrayó la importancia de los tintos dentro de un sector como el del vino que atraviesa por un momento especialmente difícil, al tiempo que recalcó la apuesta de los grupos de desarrollo y de la Junta, que en los últimos años ha destinado 3,4 millones de euros a través de los planes de reconversión del viñedo que se financian con cargo a los fondos comunitarios.

"Los tintos pueden convertirse en un referente de la provincia", donde actualmente ocupan una superficie ligeramente superior a las 300 hectáreas, dominada por la variedad tempranillo (89 hectáreas), seguida de la syrah y la cavernet sauvignon. En cuanto a las nuevas varietales que se han incorporado, de forma simbólica aún, desde la consolidación en el 2006 de la superficie, Blanco aludió a la garnacha y la pinot noir, que darán pie al lanzamiento de nuevos vinos, ya sea en coupage o como monovarietales.

En la primera jornada de vinos tintos, para el que únicamente hay disponibles veinte plazas y "ya tenemos overbooking", participan una quincena de bodegas con otros tantos tintos de la Tierra de Cádiz, la mención geográfica que estableció la Junta en 2005 para amparar estos caldos, que también cuentan en muchos casos con el paraguas de la marca Calidad Certificada.

"Estamos muy ilusionados con la marcha de los tintos de Cádiz, que mantienen una tendencia emergente y están a la altura de los grandes vinos españoles", subrayó Blanco, quien significó que estos caldos "son fiel reflejo del maridaje entre modernidad y tradición, además de ser el complemento perfecto para los vinos -generosos- de Jerez".

La relación de empresas presentes en la jornada de vinos tintos la integran Bodega Luis Pérez (Samaruco), Rivero (Fabio Montano), Regantío (Regantío cosecha 2009), Huerta Albalá (Taberner 2006), Barbadillo (Gibalbín), Ibargüen (Ibargüen roble), Paéz Morilla (Viña Lucía), Rey Habis (Rey Habis), Cortijo de la Jara (Cortijo de la Jara roble), Entrechuelos (Entrechuelos), González Byass (Finca Moncloa), Taramilla (Taramilla roble 2006), Sanatorio (Tinto Manuel Aragón), Hnas. García Saborido (García de la Jara tinto roble 2008), Miguel Guerra, y cooperativa Católico Agrícola de Chipiona (Valdivieso 2008).

La cosecha de uva tinta en la última campaña en la provincia alcanzó los dos millones de kilos y la producción de vino superó 1,7 millones de litros.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El Consejo Regulador

El Consejo del jerez fue el primero en constituirse en España con arreglo al Estatuto del Vino de 1933

La tutela de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda está legalmente encomendada al Consejo Regulador. Desde el punto de vista jurídico, el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen es una Corporación de Derecho Público representativa de intereses económicos y sociales que en el ejercicio de determinadas facultades públicas actúa con el carácter de órgano desconcentrado de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía. 
Dicho de forma simple, en el Consejo Regulador confluyen una dimensión ‘privada’, puesto que representa los intereses privados de todos los viticultores y bodegas inscritas; y una dimensión ‘pública’, pues actúa por delegación de la Administración en una serie de materias de directamente relacionadas con la gestión y tutela de un bien que tiene un carácter público, como es la propia Denominación de Origen. 
El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry, Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda y Vinagre de Jerez fue el primero en constituirse con arreglo a lo dispuesto en el Estatuto del Vino español del año 1933, lo que le supone que estamos hablando del Consejo más antiguo de España. A lo largo de la historia, la industria vitivinícola local ha buscado siempre fórmulas de defensa, control y promoción de la calidad de sus caldos. Una preocupación que siempre pasaba por la distinción de su origen. Ya las ánforas romanas de vinum ceretensis (vino de Jerez) que eran enviadas a Roma o a cualquier otro lugar del Imperio contaban con un sello de origen. En realidad, según los historiadores, Ceret no era una ciudad como tal, sino una amplia comarca agrícola y vinatera que se correspondía aproximadamente con lo que es hoy el Marco del Jerez y cuyo enclave principal lo constituía la ciudad de Asta Regia, cercana a la actual Jerez. 
Pasado el tiempo, los jerezanos marcaron otro hito histórico el 12 de agosto de 1483 al promulgar las Ordenanzas del Gremio de la Pasa y la Vendimia de Jerez, que regulaban los pormenores de la vendimia, las características de las botas, el sistema de crianza y los usos comerciales. 
El siglo XIX constituyó la consagración definitiva del Sherry como un vino universal. Pero su fama atrajo inevitablemente a especuladores y comenzaron las falsificaciones e imitaciones, los usos fraudulentos, y la utilización indebida del nombre Sherry o Jerez para calificar vinos que no estaban producidos en el Marco de Jerez. Este mal no era privativo del Jerez, sino que afectaba por igual a otros productos de calidad elaborados en distintas regiones de Europa, lo que llevó a los principales industriales del viejo continente a celebrar en 1878 el Congreso Internacional de Marcas de Fábrica, en el que participó un nutrido grupo de bodegueros jerezanos. Una de las ponencias de este Congreso propició la constitución de la Liga Internacional para la Propiedad Mutua de la Propiedad Industrial.
En esencia, el Consejo representa a todos y cada uno de los sectores profesionales de la Denominación de Origen: bodegueros embotelladores, almacenistas, viticultores independientes y miembros de cooperativas. El Pleno de la Institución está compuesto por un total de 23 personas, de las que 20 son elegidos democráticamente cada cuatro años. Mediante este proceso electoral se eligen diez vocales representantes del sector productor (viticultores) y otros diez del sector comercializador. 
Una vez proclamados, los 20 vocales del Consejo eligen a un Presidente, el cual es propuesto para su nombramiento por la Junta de Andalucía. En sus deliberaciones en el Pleno, los vocales electos cuentan además con la participación de un representante de la Junta de Andalucía, con voz pero sin voto, así como del Secretario General del Consejo Regulador

martes, 23 de noviembre de 2010

Sherryzanías

MANUEL FERNÁNDEZ GARCÍA-FIGUERAS

1) La reciente visita del Príncipe de Asturias a Jerez ha constituido un éxito en todos los sentidos. Lo que aquí queremos comentar son las frases elogiosas que Don Felipe dedicó a Jerez y al jerez que quizás hayan pasado desapercibidas para algunos y por eso nos complacemos en reproducirlas aquí:
“Felicito a productoras y bodegas por hacer del jerez una seña de identidad de España, con permanente búsqueda de la excelencia.”
“Además de tiempo, hace falta mucho trabajo, inteligencia, tesón y un decidido amor que siga con esmero y ciencia este largo, delicado y lento itinerario que va desde la viña al catavino.”
“Jerez sabe, desde antiguo, transformar lo cotidiano en arte.”
2) Ya lo han dicho y repetido con rotundidad el nuevo presidente del Consejo Regulador del vino y su director general: hay un desequilibrio entre la producción y la demanda y la solución al problema pasa, necesaria y forzosamente, por mejorar la comercialización mostrando la cara más actual de nuestros vinos. También en estas sherryzanías hemos mantenido con insistencia que la venta es la palabra clave en el futuro del sherry.  ¡Calidad y prestigio le sobran!
3) No es nada alentadora la situación por la que, al parecer, atraviesa la patronal bodeguera Fedejerez. Se cuestiona su futuro y el cese de directivos lo que no es una buena noticia en los momentos actuales con la dolorosa e inevitable caída del mercado del sherry. Deseamos una rápida solución a los problemas internos que puedan estar ocasionando esta crisis. 
4) Hay que felicitar a D. Justo Casas, prestigioso enólogo establecido profesionalmente hace años en nuestra ciudad, porque su libro ‘La vinificación en Jerez en el siglo XX’ ha sido premiado por la Organización Internacional de la Viña y el Vino (O.I.V.) en su asamblea celebrada recientemente.  
5) Asimismo, la más cordial enhorabuena a la firma bodeguera de Chipiona César Florido por ganar el Trofeo cordobés ‘Mezquita de Oro’ con su vino moscatel y por tercer año consecutivo.
6) Interesante la campaña de promoción puesta en marcha por el Consejo Regulador del jerez en colaboración con la cadena de distribución Makro en la zona del Levante español. También hay que destacar la labor promocional de la delegación municipal de Turismo con empresas especializadas de Madrid y el desarrollo de un Plan turístico on-line. Este tipo de acciones traerán siempre resultados positivos desde el punto de vista de la información y desde una perspectiva comercial.
7) Simpática noticia de la III Ruta del Mosto que se realiza en Sanlúcar. Se nos antoja como una escuela infantil de párvulos y un primer paso para ir llegando a la meta final del sherry o la manzanilla. 

domingo, 14 de noviembre de 2010

Fedejerez zanja el cese de su director y Babé rechaza ser el nuevo presidente

El responsable del brandy colaborará en la reorganización interna de la patronal, que trata de reinventarse para no desaparecer

La patronal bodeguera Fedejerez no termina de dar con la clave para salir de su profundo bache, en el que a los muchos problemas que arrastraba la federación por la crisis del sector se une un futuro incierto por la falta de liderazgo a raíz de la sanción impuesta por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) a las principales firmas del Marco.

En plena renovación de sus objetivos y de su estructura interna, la patronal se ha topado con un nuevo obstáculo tras el rechazo del presidente del Consejo Regulador del Brandy de Jerez, Evaristo Babé, a asumir la presidencia ejecutiva de la federación de bodegas, cargo para el que fue propuesto tras la destitución del director general Bosco Torremocha, con el que ayer se cerró definitivamente el acuerdo económico para su cese.

Mientras Torremocha pone rumbo a la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), a la que se incorpora en calidad de director en lugar de Jaime Gil Robles, la patronal de las bodegas del Marco tratará de reinventarse con la ayuda de Babé, que colaborará en calidad de profesional independiente en la labor tras declinar la oferta de presidir la asociación. 

La patronal bodeguera remitió ayer un comunicado en el que explica que tras las reuniones extraordinarias de sus órganos de decisión se abre una "nueva etapa" para "la renovación de los objetivos, estructura y cometidos de la federación, a fin de adaptarlos, cuanto antes, a un nuevo modelo" que "definirá en próximas fechas".

En la misma nota, la patronal anuncia que tras el rechazo de Babé en la comisión ejecutiva celebrada ayer, los órganos rectores han acordado solicitar a la comisión delegada que integran Osborne, Beam Global y Sánchez Romate que "continúen en primera línea desempeñando la presidencia de Fedejerez", que asumieron tras la salida de González Byass al hilo de las desavenencias internas que provocó la sanción de la CNC a las bodegas por la creación de un cártel del BOB.

El presidente del brandy explicó ayer que la prioridad ahora es marcar los objetivos para luego ajustar la nueva estructura a los mismos, al tiempo que puntualizó que "Fedejerez tiene que recuperar el respeto y el reconocimiento de la sociedad, las Administraciones públicas y el propio sector, como una asociación de empresas que generan riqueza y empleo, para facilitar que las bodegas sean competitivas para vender más y mejor". 

En cuanto a los motivos de su rechazo a la oferta de asumir la presidencia ejecutiva de la federación, Babé significó que en la situación actual del Marco y del sector en general no lo estimó oportuno, si bien agradeció la confianza depositada por las bodegas federadas en su persona. 

Con este paso, las bodegas parecen descartar la posibilidad de disolver la federación, una de las opciones que se pusieron sobre la mesa ante las dificultades económicas que atraviesan muchas de las firmas bodegueras del Marco y ante las desavenencias internas surgidas en los últimos tiempos, y que se vieron agravadas tras el fracaso de la estrategia electoral seguida por la patronal para completar la integración de los consejos reguladores del vino y el brandy con el nombramiento de un presidente para las dos instituciones.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Ruiz-Mateos entra en el Consejo del brandy por un lapsus en la votación

Nueva Rumasa arrebata uno de los nueve vocales a Fedejerez por un descuido de la patronal bodeguera, que no depositó en las urnas los votos de una de sus bodegas

La proclamación el lunes de los nuevos vocales del Consejo Regulador del Brandy de Jerez despejará las dudas entorno a la decisión que finalmente adopte la junta electoral central sobre la única incidencia registrada en las elecciones celebradas el pasado viernes, y que demoró hasta última hora de la noche el recuento de votos. 

En condiciones normales, Fedejerez no debía haber tenido demasiados problemas para ocupar los nueve sillones del pleno de la institución de la bebida espirituosa jerezana, pero un descuido en la votación, al parecer del apoderado por la patronal bodeguera, provocó un vuelco en la votación para propiciar la entrada inesperada en el máximo órgano de decisión del Consejo Regulador de Nueva Rumasa, grupo empresarial bajo el que se agrupan las bodegas de la familia Ruiz-Mateos (Garvey, Zoilo Ruiz-Mateos, Valdivia...).

Pese a que Fedejerez -la federación que reúne a la mayoría de las bodegas del Marco, entre ellas, González Byass, Beam Global, Estévez, Caballero-Lustau, Osborne, Williams & Humbert...- mantiene su hegemonía con holgura con estos resultados, el asunto ha generado malestar en el sector bodeguero afectado, que no se explica cómo han podido traspapelarse los votos de una de las firmas asociadas -la sanluqueña Argüeso, a la que correspondían veinte millones de votos ya que en el brandy se conceden votos por cada litro expedido en los dos últimos años y por las categorías de la bebida- entre que el apoderado presentó las credenciales y el momento de votar.

Lo cierto es que al cierre de las urnas los votos no habían sido depositados en las urnas y, a priori, se antoja difícil que la junta electoral acepte variar el resultado que deparó el recuento oficial de votos. Según la información a la que ha tenido acceso este medio, desde la patronal bodeguera exigen una solución al problema, que consideran un malentendido, para que se dé validez a los veinte millones de votos 'extraviados', lo que daría a la patronal bodeguera el monopolio del Consejo del brandy en detrimento de la vocalía que ha ido a parar a manos de Nueva Rumasa. Con la ley electoral en la mano, el asunto tiene difícil solución. 

La familia Ruiz-Mateos, que gracias a este lapsus ha logrado un pleno en sus aspiraciones de incorporarse a la disciplina de los consejos reguladores del vino y el brandy, se ha pronunciado en alguna que otra ocasión en favor de equiparar el brandy al vino de Jerez para que obligatoriamente la materia prima con la que se elabora sea del Marco.

martes, 16 de marzo de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX (y IV)




Una vista antigua de las bodegas Marqués de Misa. (ARCHIVO de J.L. Jiménez)CZ de J.M. Rivero, la marca más famosa del siglo XIX, y las bodegas Marqués de Misa, las más grandes de la ciudad, con más de 50.000 metros cuadrados de superficie, un verdadero pueblo industrial, con 17 bodegas y la riqueza de un gran soleraje almacenado en ellas.

FINALIZAMOS hoy este breve serial de curiosidades de bodegas que existieron a finales del siglo XIX, y que aún deberán de seguir existiendo, pero a otros nombres, todas ellas, puesto que son firmas mercantiles que desaparecieron para siempre del panorama bodeguero jerezano.

Una marca registrada de mucho prestigio era, en dichas fechas, CZ de la firma J. M. Rivero - o lo que es lo mismo, Joaquín María Rivero -, una casa que honraba al comercio vinatero porque contaba con un inmenso caudal de vinos viejos; diciéndose que era la casa más antigua de todas, con documentos que atestiguaban que hizo su primer negocio en 1695; aunque oficialmente se daba su fundación hacia el año 1750; pero según el historiador Miguel de Bustamante y Pina, tenía copiadores de cartas fechados en 1734, una carta del año 1728 y otros documentos relativos a compra de viñas y de uvas con fecha del año 1717.

Varias veces se modificó la razón social de esta bodega, aunque siempre formando parte de ella individuos de la familia Rivero y conservando la marca CZ - Cabeza Zarco - además de otras igual de célebres, como Montana, Caveza (con v) 1770, Tixera 1783, Trafalgar 1805, Pedro Ximenez del Carnero, Moscatel Menudo, Pajarete Menchaca y fino Viña del barco, etc…

Estas bodegas estaban establecidas a finales del XIX en las calles Antona de Dios, Valientes, Clavel y Roa la Bota, ocupando una gran superficie con sus instalaciones. Eran proveedores de las reales casas de España y Portugal y en la Exposición de Burdeos les fue concedido diploma de honor por acuerdo unánime del jurado. 

Julián Pemartín, inteligente viticultor, que disponía de cuantiosas riquezas, en los tiempos en que el viñedo jerezano alcanzó su mayor apogeo, no contento con almacenar productos de otras viñas, plantó la renombrada del 'Cerro de Santiago' que llegó a rendir productos de los más exquisitos y que fue visitada por los infantes duques de Montpensier, que hicieron los más cálidos elogios de la misma.

Contando con tan valiosos y básicos elementos y un prestigio ya adquirido en el mundo de los negocios, se fundaría la casa bodeguera, llamada en principio José Pemartín y Cª, que luego pasaría a llamarse J. P. Pemartín, con representantes y agentes en Londres, París, Nueva York, Dublín, Liverpool, Berlín, Hamburgo, Viena y otros importantes centros comerciales de Europa y América. Las bodegas estaban situadas en el lugar conocido por Huerta Pintada, cercano a la estación del ferrocarril. Sus selectos vinos también obtuvieron gran diploma de honor en la Exposición de Burdeos de 1895.

La marca de José Fuentes Parrilla, muy reconocida en toda la península, pasaría a su fallecimiento a girar a nombre de la Viuda e Hijos; con bodegas en las calles Méndez Núñez, Argüelles y Madre de Dios, contando con un departamento de embotellado que se consideraba modélico en su clase. 

Otras numerosas bodegas, ya desaparecidas, dieron prestigio al vino de Jerez, en el siglo XIX, y entre ellas citemos los nombres de Damián de Goñi, Granados y Mateos, Hijos de B. Vergara, José Romero P. Gil, Juan José López de la Riva, J. Reyes y Cª, Manuel Jurado, Marqués de Casa Pavón, Molina Hermanos, Molina y Cª, Pedro Simó, Ramón Díaz Hermanos, Romero y C!ª, Viuda de Rafael Romero y otras muchas. Existiendo entre ellas, como muy antiguas y acreditadas, las firmas Garvey, Sánchez-Romate Hnos.y Williams Humbert y Cª, que han llegado hasta nuestros días, si bien después de pasar por manos de varios propietarios. 

Pero, sobre todas, destacaba por su fama la bodega de Manuel Misa, fundada por el marqués de Misa, conde de Bayona, senador del reino y presidente de la Cámara de Comercio Española, en Londres; generoso donante del palacio que ocupaba la embajada de nuestro país en la Gran Bretaña. Decía Bustamante y Pina que no podía dar idea "ninguna descripción del grandioso aspecto que reviste la fuente de tan legítimas prosperidades, el núcleo de este tráfico vinatero, que es una maravilla de riquezas distribuidas pródigamente en edificios, máquinas, raudales de vinos de todas las edades y de todos los tipos, envases, talleres, depósitos, oficinas, medios de locomoción, empresas industriales, y una variedad infinita de aplicaciones y productos que dan empleo a una legión innúmera de trabajadores, encargados de atender al considerable movimiento de exportación de vinos, a la producción del famoso Brandy Español, rival digno del Cognac más afamado, de aguardientes vínicos que transformados después en licores de distintas marcas, han conquistado en los mercados todos, un singular predominio; y de tanta manufactura y operaciones tan delicadas como exige la crianza y preparación de nuestros vinos"…

Y sintiéndose poeta, el historiador añadía: "Bajo las amplias naves de las inconmensurables bodegas del Excmo. Sr. Marqués de Misa, parece que flota la Musa de Anacreonte, regocijada al saturarse con el deleitoso aroma de los viejos solerajes que constituyen el tesoro encerrado en aquél vasto recinto". 

Por lo visto las bodegas de Misa eran, en aquel preciso momento, junto con González Byass y Domecq, las más importantes de Jerez, y así lo destacaba el historiador que comentamos. Además de considerarlas, por su extensión, las más grandes, pues decían que ocupaban "una barriada, cuyas calles y edificios están todos circundados por un muro y tienen una extensión superficial de más de 50.000 metros cuadrados, y aunque este dato por si solo es bastante para denotar que se trata de una explotación de primer orden, falta todavía considerar que mucho infinitamente más que los edificios, vale la riqueza que en ellos se guarda, sin contar con la pipería, motores, aparatos y cuanto entra como industria secundaria y auxiliar del negocio vinatero…: 17 bodegas, trabajadero, alambique, patios y cuanto forma la interminable sucesión de dependencias de aquél pueblo industrial".

Estas bodegas fueron visitadas, en 1882, por el rey Alfonso XII, acompañado de la reina María Cristina, su hija la princesa doña Eulalia, del duque de Montpensier, su hijo el infante don Antonio y los ministros de Estado, de Marina y otros altos funcionarios de la corte española. Más tarde serían visitadas por las infantas doña Isabel y doña Paz y el 17 de abril del mismo año 1882, por un congreso médico internacional. El presidente del consejo de administración de la empresa, marqués de Misa y conde de Bayona, había nacido en Bayona, provincia de Pontevedra, el 17 de mayo de 1815, doctorándose en Derecho en 1840, y abrazando la carrera de marino. En Inglaterra comenzaría su vida de empresario, consiguiendo los cimientos de su inmensa fortuna y la fama de ser una de las más grandes figuras de la industria europea.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX (III)

PIDIENDO disculpas por el pie de foto de nuestro anterior artículo, en el que los duendes de la imprenta nos jugaron una mala pasada, repitiendo el de la foto de la semana anterior por el que habíamos redactado en esta ocasión, nos disponemos a proseguir curioseando entre la publicidad bodeguera de finales del XIX, trayendo aquí memoria del escogido almacenado de cosechas de viñas propias que poseía el acaudalado vinatero José Oronoz, quien gozaba de gran inteligencia, educada en esta clase de negocios, y un merecido prestigio personal que avalaban su firma bodeguera, establecida en cómodos locales de la calle Collantes, número 3, donde tenía los escritorios y sus bodegas de exportación. 

Por otro lado, en la calle Cartuja, números 2 y 5, se ubicaba otro gran establecimiento bodeguero, digno de ser visitado, pues tenía fama de ser el que más vino exportaba a los países americanos, especialmente a la república mexicana, el cual era propiedad de la firma Juan Carrasco y Hermanos. En sus naves bodegueras disponían de talleres propios de tonelería, aparatos destiladores de bebidas espirituosas, escritorios y otras dependencias. 

Y ahora hemos de referirnos a otra casa fundada en 1830 por Alejandro Webber, que posteriormente regentaría su yerno Juan P. Marks, quien construyó de nueva planta las espaciosas bodegas que poseía en la calle Pizarro, números 10 y 12, y que posteriormente, en el siglo XX, pasarían a denominarse como Bodegas Sandeman.

Por fallecimiento del fundador señor Webber, su hijo político formó sociedad con R. Bros, continuando unidas las operaciones hasta que, en 1893, se extinguió aquella razón social, quedando constituida la nueva firma de J. P. Marks, la cual se dedicaba a la exportación en gran escala, contando con representantes de sus excelentes vinos, en numerosos países del mundo.

A la casa Manuel Fernández, posteriormente conocida por Bobadilla, en calle Cristal, le bastaron muy pocos años del siglo XIX para llegar por sus propios méritos a figurar entre las primeras sostenedoras del crédito y de la cuantía de la exportación jerezana, figurando entre sus mejores marcas la Solera Fernández de 1809, Solera J.J. López, Solera Pedro López Ruiz - nombre de un alcalde que fue bodeguero y tiene una calle entre las de las Bodegas y Doña Blanca - su exquisito Amontillado Mazzantini, su Macharnudo Victoria y el no menos renombrado cognacEspaña, más tarde universalmente conocido como 'Coñac 103'.

Esta empresa vinatera ocupaba los magníficos locales de las bodegas 'La Merced', en la calle Cristal 4, con amplios jardines y arboleda, a la entrada de los mismos, estratégicamente situados junto al apartadero del ferrocarril bodeguero, cuya línea solía utilizar para el considerable tráfico de su negocio de exportación en países de Europa y América. Y otra empresa que fue muy conocida en el XIX giraba a nombre de Manuel Gamboa Ramírez, inteligente conocedor del negocio de vinos, en todas sus facetas, y poseedor de grandes y excelentes existencias de caldos jerezanos, con numerosa clientela en los mercados extranjeros, especialmente en Inglaterra, donde gozaba del mayor crédito. Esta casa exportaba, además, en grandes partidas, uvas preparadas para su conservación durante largo tiempo. Su sede radicaba en una hermosa finca a la entrada del Camino de Espera, en cuyo recinto poseía viñedo, recreo, bodegas y demás dependencias de su negocio de extracción.

El Néctar D. Pedro y el Amontillado Selecto eran dos de las principales marcas de la firma P. Díaz López y Cª, cuyo heredero, el fundador de esta casa, de parte muy valiosa del selecto almacenado de vinos que poseía Celestino Díaz Villegas, al emprender el negocio de exportación, contaba con la mejor materia prima para perseverar en el mismo. También poseía un acreditado buen nombre mercantil la casa Robertson Bros & Cº, situada en el antiguo Paseo de las Delicias, donde tenía sus grandes bodegas, escritorios, casa de lagares y demás dependencias propias del negocio de vinos.

Por otra parte, fundada en 1885, la casa vinatera Perié y R. Barreto, dedicada en exclusiva a vender sus productos en los mercados españoles y franceses, poseía sus bodegas y oficinas en la plaza de los Santos, núm. 1, tras el templo parroquial de San Miguel. Esta casa, que en principio se había denominado Perié y Cª, había recibido un gran impulso, al fomentar sus ventas la asociación que su propietario y fundador llevó a cabo con la firma R. Barreto.

"Es natural que existiendo en Jerez la materia prima más excelente conocida en bebidas alcohólicas, no fuera exclusivo el florecimiento del negocio vinatero, sino que la industria utilizara tan valioso factor para hacer una honrosa y lucrativa especulación de los aguardientes y licores producidos por el alcohol vínico"

Esto decía el historiador de finales del XIX, Miguel de Bustamante y Pina, quien añadía informativamente, al respecto:

"Entre los diferentes establecimientos industriales que en dicho ramo han alcanzado mayor auge, descuella la fábrica denominada 'La Fama Jerezana', cuyo propietario D. Justo Martínez y Díaz de la Peña puede envanecerse de ofrecer productos universalmente elogiados por su pureza y por su exquisita elaboración. Cimentó sólidamente el prestigio de esta casa, su fundador D. Onofre de Serdio y Díaz, a cuyos trabajos coadyuvó muchos años el Sr. Martínez y García de la Peña, y lo mismo bajo la dirección de aquél, que ahora regida por su actual propietario, 'La Fama Jerezana' responde a su nombre, ofreciendo a los mercados consumidores marcas que, como las especialidades Aguardiente Anís de la O, Ginebra Aromática Española y Ponche-Rom, salen triunfantes de todas las competencias con los productos similares."

Y añadía el citado investigador: "El crédito de estas especialidades es inmenso y merecido, y lo atestiguan las medallas de oro con que han sido premiadas en las Exposiciones Universales de Barcelona y París y en la de Burdeos de 1895, donde figuró el Ponche-Rom en primer lugar, entre los demás productos similares propuestos para tan alta distinción. La inteligencia, laboriosidad y honradez del Sr. Martínez y García de la Peña, son garantía segura de que esta casa logrará el brillante porvenir que merece la selección de los productos que constituyen su comercio".

No obstante asegurársele tan brillante porvenir, la citada fábrica de aguardientes y licores 'La Fama Jerezana' desaparecería a principios del pasado siglo XX; y uno de sus herederos, Justo Martínez, abriría una bien surtida papelería en la calle Algarve, esquina a la de los Remedios que, durante muchos años de mediados del siglo, figuraría como propiedad de las Hijas de Justo Martínez, hasta que cerró sus puertas.

martes, 2 de marzo de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX (II)

A las numerosas bodegas, desaparecidas hace tiempo, debería haber alguien que les siguiera la pista, investigando a fondo a donde fueron a parar, finalmente, sus marcas y soleras, las cuales habrán servido posiblemente para muchos de los vinos que se producen hoy, en las naves de las más renombradas firmas vinaterasGrupo de la familia González, a finales del siglo XIX.

NUEVAMENTE curioseamos en la propaganda bodeguera de finales del siglo XIX y conseguimos conocer algunos detalles del principal negocio jerezano, especialmente de aquellos que llegaron a desaparecer totalmente; si bien vendiendo antes, a muy buen precio, sus existencias a otras bodegas de más importancia mercantil. Y, entre las que hemos podido localizar, figuran las siguientes firmas:

Deleyto y Cª, que poseía unos extensos locales en las Puertas del Sol, número 2. El propietario que daba nombre a la entidad, se llamaba Alfonso Deleyto y entre otras marcas, producía el brandy "Tres Leones". Existía, también, la bodega de Aurelio Segovia, propietaria de extensos y magníficos viñedos en el pago Carrascal y con sede en la plaza Mendoza, donde se guardaban viejas y valiosísimas soleras. Y en las calles San Francisco de Paula y Ávila 27 estaban situados las bodegas, escritorios y talleres de la marca Carmona & López, que en la Exposición de Burdeos obtuvieron diploma de honor para sus vinos. Como también consiguieron diplomas por sus vinos, en las exposiciones de Madrid, Londres, París, Viena, Melbourne, Arnhem, Burdeos, Niza, Amberes y otras ciudades; así como veintiséis medallas; la casa exportadora Hesselink Hermanos y Cª, que tenía su domicilio en la calle Medina 3 y 5, además de poseer oficinas en Arnhem (Países Bajos).

Famosas a finales del setecientos ya eran las bodegas de J. B. González y Cia., que contaban con extensos viñedos y tenía sus bodegas de extracción en la calle Matadero, número 7, diciéndose de ellas que estaban a la altura de las mejores de su época y que contaban con destilería propia para la fabricación de "Jerez, estilo Cognac", procediendo sus soleras del pago Macharnudo; habiendo sido premiadas con medallas de oro y diplomas de honor, en las exposiciones de París, Bruselas, Colonia y Edimburgo. Las especialidades de esta casa eran las conocidas por "Doble Palma", "Solera Palo Cortado Superior", "Ambrosía" y un fino llamado "Viña del Pleito".

Algún día debería haber un investigador - desde luego, más y mejor preparado que nosotros -, para seguirle a fondo la pista a todas estas firmas bodegueras, que ha tiempo desaparecieron, para venir a conocer la historia de las mismas, y a donde fueron a parar, definitivamente, sus marcas y soleras, con tanto celo almacenadas durante años y años. 

Otra empresa bodeguera de finales del ochocientos era la radicada en calle Pajarete, núm. 5, posiblemente la que fuera del Marqués del Real Tesoro, registrada como J. Leña Rendón y Cª, que se dice tenía "renombradas especialidades, así en vinos jerezanos como en aguardientes estilo Cognac y otras bebidas que gozan fama en los principales mercados". Esta casa era alabada por su "corrección mercantil y aptitudes especiales", dedicándose al "embarque de vinos en grandes proporciones"; siendo sus productos muy solicitados, "especialmente en los mercados americanos".

Mientras que en el mercado nacional, desde 1871, destacaba la marca de José de Fuentes Parrilla. Su bodega de la calle Méndez Núñez contaba "con un departamento de embotellado que puede servir de modelo en su clase, lo mismo que las demás dependencias del negocio, situadas en el barrio de Vallesequillo, calle Argüelles y Madre de Dios,", siendo considerada como "proveedora efectiva de la Real Casa". Otras marcas las ostentaba el "antiguo cosechero, perito en vinos, comerciante de vocación y con saneada fortuna, J. López Lamadrid" que figuraba "entre los exportadores que más y con mayor éxito han trabajado por el prestigio genuino de los caldos genuinos de Jerez".

De esta firma bodeguera se publicaba que "en las islas canarias la casa de Lamadrid es casi una institución, y allí como en cualquier parte donde se pruebe su afamada especialidad "Gotas de Oro" y algunas otras de sus marcas escogidas, el negocio de vinos de Jerez habrá conquistado clientes y simpatías. Tiene esta casa establecidas las bodegas en la calle Ferrocarril, núm. 10, con todas las comodidades y amplitud que exige el activo movimiento de sus operaciones". Posiblemente estas bodegas serían adquiridas, más tarde, por la familia Díez Hermanos, que hiciera famoso su coñac Oxigenado y vinos tan estupendos como el Imperial y el Victoria Regina. 

Otra empresa vinatera de esta época, también desaparecida, era la de José Mª Morales, cuyo fundador procedía "de una familia de acreditados cosecheros, cuyos solerajes eran citados como especialidades, entre los buenos vinos de Jerez, y con parte de ese almacenado dio principio al negocio de exportación"

Un vinatero muy famoso a finales del XIX sería Rafael García del Salto, cosechero, almacenista y extractor, cuyos productos procedían de las viñas de los pagos de Macharnudo, Balbaina Alta y Baja y del pago Carrahola; con almacenado de importancia, bien conocido en el mercado nacional y en el extranjero; y con corresponsales en Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, México y Canadá y escritorios en Londres y París de la Francia, donde también tenía depósitos. Las oficinas en Jerez, estaban ubicadas en la plaza de los Ängeles, número 2.

Pero lo que le daba prestigio a este destacado hombre del vino de Jerez, era que, por sus grandes conocimientos vitivinícolas, fuera reclamado constantemente para figurar como jurado en los más importantes concursos. Así tenemos constancia de que participó como miembro del jurado, en la Exposición Universal de París, en 1889; fue miembro y secretario del jurado en la exposición de Amberes de 1894 y vicepresidente del jurado superior de vinos, en la exposición de Burdeos del año 1895, entre otras muchas ocasiones.

Por último, digamos que la sociedad Carmona & López, establecida en la calle Avila, que era proveedora de la real casa, como cosecheros y exportadores, de vinos, coñacs, aguardientes y licores, era también, curiosamente, "productora de aceites, los cuales exporta en bocoyes y cajas, en diferentes tamaños, para el surtido de botes de lata y botellas".

miércoles, 24 de febrero de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX

De las numerosas bodegas que existían en el XIX, solo González Byass ha sido la única que se ha mantenido fiel a su firma hasta nuestros días. Las demás desaparecieron, se transformaron o cambiaron de propietarios

TAN solo leyendo la publicidad de algunas bodegas jerezanas, de las que existían con sus denominaciones primitivas a finales del siglo XIX, podemos conocer numerosas curiosidades, algunas de las cuales vamos a tratar de recuperar, empezando por la más grande de todas, González Byass, la única que ha llegado hasta nuestros días, sin cambiar de nombre ni de propietarios, aunque en aquel tiempo todavía figuraba como González, Byass & Cº Limited, con bodegas en Jerez, Montilla, Sanlúcar y Puerto Real y agentes en todos los países, con delegaciones, además, en Londres, en 110 Fenchurch Stret y en Oporto, en Villa Nova de Gaya. 

González Byass propagaba sus vinos de Jerez y, además, se anunciaba como "productores de cognac jerezano puro de uva de sus renombradas viñas, situadas en los mejores pagos del distrito de Jerez". Su representante general en España era Ricardo de Valderrama, que tenía su domicilio en el Hotel París, de Madrid.

De esta casa se decía que era enorme su fama y su gran magnitud de negocio, a la que acudían"la mayoría de los forasteros que visitan Jerez", como ocurre ahora, y que su bodega de extracción de 4.400 metros cuadrados, contenía más de 6.000 botas de vino ya dispuestas para la exportación "en toda la variedad de tipos de esta comarca y fluctuando el precio de la bota, desde 20 a 200 libras esterlinas". Otras notas de la época nos indican que González Byass contaba con "el mayor lagar de piedra que existe en Jerez y en el que se pueden hacer en un día mil hectolitros de mosto". Y por otra parte, era muy célebre su "bodega de Los Gigantes, con inmensas cubas destinadas al "coupage" o mezcla de los vinos de tipo y consumo corriente y que pueden contener entre todas hasta 4.100 hectolitros, haciéndose los cabeceos con extraordinaria rapidez y perfección por medio de hélices que mueven en el interior de las cubas tan grandes masas de vino"

Ya eran famosos los toneles de la bodega Los Apóstoles, en la calle Unión. Cada tonel contenía 75 hectolitros y, situado en el centro, el hoy llamado tonel del Cristo y que, en el siglo XIX se conocía como El Presidente, "que hace 165 hectolitros de cabida y ha sido admirablemente construido en los talleres de tonelería de la casa. Contiene este tonel el vino elaborado a presencia de Dª Isabel II, en su visita a esta casa en 1862"

González Byass después de más de un siglo ha experimentado muy pocos cambios de los que podríamos llamar sustanciales, pues se ha mantenido, como empresa familiar, prácticamente en la misma línea, desde su fundación, en 1835. Cuenta, por tanto, con 175 años de antigüedad, desde que la fundara el sanluqueño Manuel María González Angel, a sus 23 años de edad.

En el año 1898, Pedro Domecq que se anunciaba como "casa de comercio", difundía la siguiente noticia: "Esta casa es la más antigua del comercio de vinos en Jerez de la Frontera. Fundada en 1730, figuró desde luego en primera línea en la producción y exportación de vinos, teniendo por base su extenso viñedo propio, de más de 700 aranzadas y alcanzando gran renombre por la pureza e incontestable superioridad de sus caldos.

"En 1824 el Rey D. Fernando VI, reconociendo la excelencia de estos vinos al visitar las bodegas de don Pedro Domecq, le concedió por Real Orden la distinción de usar las arma reales como marca de su casa.

"La casa de Pedro Domecq ha conservado su crédito por la superioridad incuestionable de sus vinos, por la lealtad y buena fe en sus transacciones y por la integridad de sus hábitos mercantiles.

"Además ha sido la primera que ha introducido en España la producción de aguardientes de vino puro, al estilo de Cognac, la que ha obtenido este producto más perfecto y la única que los conserva, añejándolos desde 1866.

"Su larga y honrosa historia comercial -concluía la noticia - es una garantía que el consumidor de sus artículos estimará en alto grado, y sus agentes hacen justificar en todos los mercados del mundo". Domecq se anunciaba como "cosechero, almacenista y extractor de vinos; fabricante y exportador de aguardientes y especialmente de los de estilo cognac fine champagne, destilación de aguardientes de vinos a alto y bajo grado, con aparatos perfeccionados de diferentes sistemas. Casa en Londres: 6 & 7 Grat Tower Street".

Una bodega ha pocos años desaparecida, absorbida por otra, es la de Valdespino, de la cual se decía a finales del XIX que ocupaba en la calle Pozo Olivar 16, "una de las mayores bodegas de Jerez, reuniendo en diversas y contiguas instalaciones, escritorios, tonelerías, imprenta particular, máquinas, jardines", etc. Por otro lado, si recordamos la antigua bodega de Antonio R. Ruiz Hermanos, ubicadas en la calle Lechugas, también desaparecida hace varios años, de ella se decía que "la autoridad de D. Antonio Rodrigo Ruiz, como perito sin rival en materia de vinos es indiscutible en Jerez (…) y que en sus naves "tienen vastísimas existencias de almacenado en añadas y soleras que constituyen una de las más firmes bases del crédito de esta marca" (…) Las fábricas de pipería, alambique, embotellado y demás elementos del negocio(…) dan idea de la importancia de esta casa"

Una casa fundada en 1849 con el nombre de J. Ibarburu y Cª, que pasó luego a llamarse García Borbolla y Cª, tenía fama de ser "una de las de más ilustre abolengo en el negocio de vinos jerezanos". Sus bodegas de almacenado estaban situadas en las calles Pedro Alonso 10 y San Francisco de Paula 12. Además tenía casa en Londres "y posee en el mercado inglés una escogida clientela". El Jerez Oloroso N.P.U., el Fino Regente y el Fino Borbolla eran sus vinos más emblemáticos.

Hacia el año 1695 ya existían pruebas de la existencia de la famosa bodega del CZ, marca propiedad de Joaquín María Rivero, con marcas tan prestigiosas como la antiquísima "Montana", Cabeza 1770, Tixera 1783, Trafalgar 1805 y otras marcas que ya pasaron a la historia de los vinos jerezanos. Y recordando al primer Julián Pemartín, digamos que este fue quien plantó la viña del Cerro de Santiago, que produjo tan exquisitos vinos dio, y cuya espléndida casa visitaron los Infantes Duques de Montpensier. Las dependencias bodegueras se hallaban situadas en el lugar llamado Huerta Pintada, cerca de la Estación del Ferrocarril.

Esta firma bodeguera contaba con representantes y agentes en Londres, París, Nueva York, Glasgow, Dublín, Liverpool, Berlín, Hamburgo, Viena y en los principales centros comerciales de Europa y Ultramar; y sus mejores vinos habían sido premiados en cuantas exposiciones se exhibieron; últimamente con un gran diploma de honor en la exposición de Burdeos de 1895.