viernes, 5 de marzo de 2010

Home Sheep Home

 

En Home Sheep Home  hay que hacer que las ovejas lleguen a su destino utilizándolas para superar los obstáculos que se presentan por el camino.

Las ovejas se manejan con el teclado (con las flechas derecha, izquierda, saltar, abajo) y en cada caso hay que utilizar la oveja adecuada según su tamaño, fuerza o habilidad para saltar. Entretenido.

(¡Gracias JaimeM2!)

martes, 2 de marzo de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX (II)

A las numerosas bodegas, desaparecidas hace tiempo, debería haber alguien que les siguiera la pista, investigando a fondo a donde fueron a parar, finalmente, sus marcas y soleras, las cuales habrán servido posiblemente para muchos de los vinos que se producen hoy, en las naves de las más renombradas firmas vinaterasGrupo de la familia González, a finales del siglo XIX.

NUEVAMENTE curioseamos en la propaganda bodeguera de finales del siglo XIX y conseguimos conocer algunos detalles del principal negocio jerezano, especialmente de aquellos que llegaron a desaparecer totalmente; si bien vendiendo antes, a muy buen precio, sus existencias a otras bodegas de más importancia mercantil. Y, entre las que hemos podido localizar, figuran las siguientes firmas:

Deleyto y Cª, que poseía unos extensos locales en las Puertas del Sol, número 2. El propietario que daba nombre a la entidad, se llamaba Alfonso Deleyto y entre otras marcas, producía el brandy "Tres Leones". Existía, también, la bodega de Aurelio Segovia, propietaria de extensos y magníficos viñedos en el pago Carrascal y con sede en la plaza Mendoza, donde se guardaban viejas y valiosísimas soleras. Y en las calles San Francisco de Paula y Ávila 27 estaban situados las bodegas, escritorios y talleres de la marca Carmona & López, que en la Exposición de Burdeos obtuvieron diploma de honor para sus vinos. Como también consiguieron diplomas por sus vinos, en las exposiciones de Madrid, Londres, París, Viena, Melbourne, Arnhem, Burdeos, Niza, Amberes y otras ciudades; así como veintiséis medallas; la casa exportadora Hesselink Hermanos y Cª, que tenía su domicilio en la calle Medina 3 y 5, además de poseer oficinas en Arnhem (Países Bajos).

Famosas a finales del setecientos ya eran las bodegas de J. B. González y Cia., que contaban con extensos viñedos y tenía sus bodegas de extracción en la calle Matadero, número 7, diciéndose de ellas que estaban a la altura de las mejores de su época y que contaban con destilería propia para la fabricación de "Jerez, estilo Cognac", procediendo sus soleras del pago Macharnudo; habiendo sido premiadas con medallas de oro y diplomas de honor, en las exposiciones de París, Bruselas, Colonia y Edimburgo. Las especialidades de esta casa eran las conocidas por "Doble Palma", "Solera Palo Cortado Superior", "Ambrosía" y un fino llamado "Viña del Pleito".

Algún día debería haber un investigador - desde luego, más y mejor preparado que nosotros -, para seguirle a fondo la pista a todas estas firmas bodegueras, que ha tiempo desaparecieron, para venir a conocer la historia de las mismas, y a donde fueron a parar, definitivamente, sus marcas y soleras, con tanto celo almacenadas durante años y años. 

Otra empresa bodeguera de finales del ochocientos era la radicada en calle Pajarete, núm. 5, posiblemente la que fuera del Marqués del Real Tesoro, registrada como J. Leña Rendón y Cª, que se dice tenía "renombradas especialidades, así en vinos jerezanos como en aguardientes estilo Cognac y otras bebidas que gozan fama en los principales mercados". Esta casa era alabada por su "corrección mercantil y aptitudes especiales", dedicándose al "embarque de vinos en grandes proporciones"; siendo sus productos muy solicitados, "especialmente en los mercados americanos".

Mientras que en el mercado nacional, desde 1871, destacaba la marca de José de Fuentes Parrilla. Su bodega de la calle Méndez Núñez contaba "con un departamento de embotellado que puede servir de modelo en su clase, lo mismo que las demás dependencias del negocio, situadas en el barrio de Vallesequillo, calle Argüelles y Madre de Dios,", siendo considerada como "proveedora efectiva de la Real Casa". Otras marcas las ostentaba el "antiguo cosechero, perito en vinos, comerciante de vocación y con saneada fortuna, J. López Lamadrid" que figuraba "entre los exportadores que más y con mayor éxito han trabajado por el prestigio genuino de los caldos genuinos de Jerez".

De esta firma bodeguera se publicaba que "en las islas canarias la casa de Lamadrid es casi una institución, y allí como en cualquier parte donde se pruebe su afamada especialidad "Gotas de Oro" y algunas otras de sus marcas escogidas, el negocio de vinos de Jerez habrá conquistado clientes y simpatías. Tiene esta casa establecidas las bodegas en la calle Ferrocarril, núm. 10, con todas las comodidades y amplitud que exige el activo movimiento de sus operaciones". Posiblemente estas bodegas serían adquiridas, más tarde, por la familia Díez Hermanos, que hiciera famoso su coñac Oxigenado y vinos tan estupendos como el Imperial y el Victoria Regina. 

Otra empresa vinatera de esta época, también desaparecida, era la de José Mª Morales, cuyo fundador procedía "de una familia de acreditados cosecheros, cuyos solerajes eran citados como especialidades, entre los buenos vinos de Jerez, y con parte de ese almacenado dio principio al negocio de exportación"

Un vinatero muy famoso a finales del XIX sería Rafael García del Salto, cosechero, almacenista y extractor, cuyos productos procedían de las viñas de los pagos de Macharnudo, Balbaina Alta y Baja y del pago Carrahola; con almacenado de importancia, bien conocido en el mercado nacional y en el extranjero; y con corresponsales en Francia, Bélgica, Holanda, Alemania, México y Canadá y escritorios en Londres y París de la Francia, donde también tenía depósitos. Las oficinas en Jerez, estaban ubicadas en la plaza de los Ängeles, número 2.

Pero lo que le daba prestigio a este destacado hombre del vino de Jerez, era que, por sus grandes conocimientos vitivinícolas, fuera reclamado constantemente para figurar como jurado en los más importantes concursos. Así tenemos constancia de que participó como miembro del jurado, en la Exposición Universal de París, en 1889; fue miembro y secretario del jurado en la exposición de Amberes de 1894 y vicepresidente del jurado superior de vinos, en la exposición de Burdeos del año 1895, entre otras muchas ocasiones.

Por último, digamos que la sociedad Carmona & López, establecida en la calle Avila, que era proveedora de la real casa, como cosecheros y exportadores, de vinos, coñacs, aguardientes y licores, era también, curiosamente, "productora de aceites, los cuales exporta en bocoyes y cajas, en diferentes tamaños, para el surtido de botes de lata y botellas".

Artificial Owl, sorprendentes lugares y objetos abandonados

hidroavion-catalina-abandonado.jpg

Desde la anotación Abandoned Catalina seaplane: 50 years between the sea and the desert  (PBY-5A Catalina, medio siglo abandonado entre el mar y el desierto) descubrí el fascinante blog Artificial Owl , que recopila fotografías e historias de sitios y objetos construidos por el hombre que ahora están abandonados en distintos lugares del mundo.

Todos ellos tienen además su correspondiente enlace en Google Maps, para echar un vistazo en persona –aunque sea desde lo alto.

Además de la del hidroavión, el blog recoge otras historias tanto o más sorprendentes.

Algunas de ellas han pasado por Microsiervos, como la de los reflectores acústicos de Denge , la ciudad de Prypjat  abandonada tras el accidente de Chernóbil, el sarcófago de hormigón Cactus Dome  construido en el atolón de Enewetak para guardar un montón de escombros radiactivos contaminados por la explosión de una bomba atómica; el Antiguo complejo anti misiles Stanley Mickelsen ...

Cementerios de barcos tras la desaparición del Mar de Aral  o el enorme cementerio de aviones en Tucson , Arizona, perfectamente visible en Google Maps.

Otras muchas no las conocía y me han gustado: la isla de Tavira en Portugal donde yacen perfectamente alineadas decenas de anclas ; la historia del capitán que encalló dos veces el mismo barco en el mismo lugar ;Fridgehenge , una réplica de Stonehenge hecha con frigoríficos (conocía la versión hecha con coches); un búnker gigante abandonado en una playa de New Jersey , el cementerio donde quedaron todos los vehículos contaminados tras el accidente de Chernóbil , incluyendo los gigantestos helicópteros que se utilizaron para cubrir el reactor con arena y hormigón... y otras muchas historias por las que Artificial Owl bien merece una visita.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Curiosidades bodegueras de finales del siglo XIX

De las numerosas bodegas que existían en el XIX, solo González Byass ha sido la única que se ha mantenido fiel a su firma hasta nuestros días. Las demás desaparecieron, se transformaron o cambiaron de propietarios

TAN solo leyendo la publicidad de algunas bodegas jerezanas, de las que existían con sus denominaciones primitivas a finales del siglo XIX, podemos conocer numerosas curiosidades, algunas de las cuales vamos a tratar de recuperar, empezando por la más grande de todas, González Byass, la única que ha llegado hasta nuestros días, sin cambiar de nombre ni de propietarios, aunque en aquel tiempo todavía figuraba como González, Byass & Cº Limited, con bodegas en Jerez, Montilla, Sanlúcar y Puerto Real y agentes en todos los países, con delegaciones, además, en Londres, en 110 Fenchurch Stret y en Oporto, en Villa Nova de Gaya. 

González Byass propagaba sus vinos de Jerez y, además, se anunciaba como "productores de cognac jerezano puro de uva de sus renombradas viñas, situadas en los mejores pagos del distrito de Jerez". Su representante general en España era Ricardo de Valderrama, que tenía su domicilio en el Hotel París, de Madrid.

De esta casa se decía que era enorme su fama y su gran magnitud de negocio, a la que acudían"la mayoría de los forasteros que visitan Jerez", como ocurre ahora, y que su bodega de extracción de 4.400 metros cuadrados, contenía más de 6.000 botas de vino ya dispuestas para la exportación "en toda la variedad de tipos de esta comarca y fluctuando el precio de la bota, desde 20 a 200 libras esterlinas". Otras notas de la época nos indican que González Byass contaba con "el mayor lagar de piedra que existe en Jerez y en el que se pueden hacer en un día mil hectolitros de mosto". Y por otra parte, era muy célebre su "bodega de Los Gigantes, con inmensas cubas destinadas al "coupage" o mezcla de los vinos de tipo y consumo corriente y que pueden contener entre todas hasta 4.100 hectolitros, haciéndose los cabeceos con extraordinaria rapidez y perfección por medio de hélices que mueven en el interior de las cubas tan grandes masas de vino"

Ya eran famosos los toneles de la bodega Los Apóstoles, en la calle Unión. Cada tonel contenía 75 hectolitros y, situado en el centro, el hoy llamado tonel del Cristo y que, en el siglo XIX se conocía como El Presidente, "que hace 165 hectolitros de cabida y ha sido admirablemente construido en los talleres de tonelería de la casa. Contiene este tonel el vino elaborado a presencia de Dª Isabel II, en su visita a esta casa en 1862"

González Byass después de más de un siglo ha experimentado muy pocos cambios de los que podríamos llamar sustanciales, pues se ha mantenido, como empresa familiar, prácticamente en la misma línea, desde su fundación, en 1835. Cuenta, por tanto, con 175 años de antigüedad, desde que la fundara el sanluqueño Manuel María González Angel, a sus 23 años de edad.

En el año 1898, Pedro Domecq que se anunciaba como "casa de comercio", difundía la siguiente noticia: "Esta casa es la más antigua del comercio de vinos en Jerez de la Frontera. Fundada en 1730, figuró desde luego en primera línea en la producción y exportación de vinos, teniendo por base su extenso viñedo propio, de más de 700 aranzadas y alcanzando gran renombre por la pureza e incontestable superioridad de sus caldos.

"En 1824 el Rey D. Fernando VI, reconociendo la excelencia de estos vinos al visitar las bodegas de don Pedro Domecq, le concedió por Real Orden la distinción de usar las arma reales como marca de su casa.

"La casa de Pedro Domecq ha conservado su crédito por la superioridad incuestionable de sus vinos, por la lealtad y buena fe en sus transacciones y por la integridad de sus hábitos mercantiles.

"Además ha sido la primera que ha introducido en España la producción de aguardientes de vino puro, al estilo de Cognac, la que ha obtenido este producto más perfecto y la única que los conserva, añejándolos desde 1866.

"Su larga y honrosa historia comercial -concluía la noticia - es una garantía que el consumidor de sus artículos estimará en alto grado, y sus agentes hacen justificar en todos los mercados del mundo". Domecq se anunciaba como "cosechero, almacenista y extractor de vinos; fabricante y exportador de aguardientes y especialmente de los de estilo cognac fine champagne, destilación de aguardientes de vinos a alto y bajo grado, con aparatos perfeccionados de diferentes sistemas. Casa en Londres: 6 & 7 Grat Tower Street".

Una bodega ha pocos años desaparecida, absorbida por otra, es la de Valdespino, de la cual se decía a finales del XIX que ocupaba en la calle Pozo Olivar 16, "una de las mayores bodegas de Jerez, reuniendo en diversas y contiguas instalaciones, escritorios, tonelerías, imprenta particular, máquinas, jardines", etc. Por otro lado, si recordamos la antigua bodega de Antonio R. Ruiz Hermanos, ubicadas en la calle Lechugas, también desaparecida hace varios años, de ella se decía que "la autoridad de D. Antonio Rodrigo Ruiz, como perito sin rival en materia de vinos es indiscutible en Jerez (…) y que en sus naves "tienen vastísimas existencias de almacenado en añadas y soleras que constituyen una de las más firmes bases del crédito de esta marca" (…) Las fábricas de pipería, alambique, embotellado y demás elementos del negocio(…) dan idea de la importancia de esta casa"

Una casa fundada en 1849 con el nombre de J. Ibarburu y Cª, que pasó luego a llamarse García Borbolla y Cª, tenía fama de ser "una de las de más ilustre abolengo en el negocio de vinos jerezanos". Sus bodegas de almacenado estaban situadas en las calles Pedro Alonso 10 y San Francisco de Paula 12. Además tenía casa en Londres "y posee en el mercado inglés una escogida clientela". El Jerez Oloroso N.P.U., el Fino Regente y el Fino Borbolla eran sus vinos más emblemáticos.

Hacia el año 1695 ya existían pruebas de la existencia de la famosa bodega del CZ, marca propiedad de Joaquín María Rivero, con marcas tan prestigiosas como la antiquísima "Montana", Cabeza 1770, Tixera 1783, Trafalgar 1805 y otras marcas que ya pasaron a la historia de los vinos jerezanos. Y recordando al primer Julián Pemartín, digamos que este fue quien plantó la viña del Cerro de Santiago, que produjo tan exquisitos vinos dio, y cuya espléndida casa visitaron los Infantes Duques de Montpensier. Las dependencias bodegueras se hallaban situadas en el lugar llamado Huerta Pintada, cerca de la Estación del Ferrocarril.

Esta firma bodeguera contaba con representantes y agentes en Londres, París, Nueva York, Glasgow, Dublín, Liverpool, Berlín, Hamburgo, Viena y en los principales centros comerciales de Europa y Ultramar; y sus mejores vinos habían sido premiados en cuantas exposiciones se exhibieron; últimamente con un gran diploma de honor en la exposición de Burdeos de 1895.

viernes, 19 de febrero de 2010

Cálculo de la indemnización por despido en España

 
Esta aplicación Excel calcula la indemnización por despido en los casos más habituales  en España.
Empieza con la introducción del salario percibido en el momento del despido, que sirve de regulador del importe de la indemnización. Se considerará el percibido en el último mes con la prorrata de las pagas extras correspondientes; pero en el caso de que se perciban diferentes salarios en los meses anteriores, y éstas sean importantes, se considerará como referencia el último año trabajado. Por ello se incluye esta posibilidad en la hoja.
A continuación se calcula la antiguedad en la empresa en número de años trabajados, prorrateandose por meses  el periodo de tiempo inferior al año. Además se considerará como mes completo  el número de días sueltos que exceden después de completar el último mes (como si trabajara el mes completo).
Posteriormente se selecciona en la hoja el tipo de despido, para aplicar el nº de días de indemnización que corresponden por año trabajado. Que serán 45, 33 o 20, según el caso.
Ya tenemos todos los elementos para calcular la indemnización bruta a percibir que será el resultado de:
Indemnización = Salario diario  x  nº dias indemniz. por año  x  nº de años trabajados.
El programa calcula también la indemnización máxima a percibir que sustituirá al resultado de la indemnización bruta si esta fuera superior.
Para ver lo comentado en la práctica y ampliar detalle del resumen anterior, bajar la aplicación siguiente:

jueves, 11 de febrero de 2010

90%

Después de exhaustivos estudios hemos logrado determinar que nueve de cada diez personas creen que son una de cada diez.
– Dosis diarias  de Alberto Montt
(vía @yoriento )

miércoles, 10 de febrero de 2010

El calendario revolucionario

Calendario revolucionarioEl conocido como calendario revolucionario de 1792 surgió en Francia en octubre de 1793 y estuvo en uso hasta el primer día de 1806, como parte de las acciones llevadas a cabo para romper con la tradición religiosa y con el pasado. Después de no pocas discusiones entre un heterogéneo grupo de expertos en diferentes áreas, se determinó que el 22 de septiembre de 1792 (de ahí su nombre), día en que se proclamó la república, sería el día 1 de vendimiario del año 1, según el nuevo calendario.

Este calendario revolucionario también tenía doce meses, con nombres basados en la naturaleza y con rima en cada estación. El otoño se componía devendimiario (por la vendimia), brumario (por la niebla) y frimario (por el frío y el hielo). El invierno comprendía nivoso (por la nieve), pluvioso (por la lluvia) yventoso (por el viento). La primavera comenzaba con germinal (por las semillas), floreal (por las flores) y pradial (por los prados). Y por último, el verano incluía mesidor (por la cosecha), termidor (por el calor) y fructidor (por los frutos).

Todos los meses tenían 30 días y se dividían en tres decenas de días. Así, había un día festivo o no laborable cada 10 días. Pero no acaba aquí la cosa. Los días ya no tenían santos sino plantas y cosas similares a las que consagrarse. Cambiaron también la forma de contar las horas y los minutos, cada una de aquellas tenía ahora 100 de estos. Finalmente, en 1806, como decía al comenzar, este calendario fue suprimido por Napoleón.